Nuestra historia
Todo comenzó con una conversación
Hace más de doce años nos conocimos en una fiesta en Santiago. Una estudiaba Arquitectura. La otra, Kinesiología. Esa noche hablamos de bicicletas, de libertad y de ciudades más humanas. Todavía no existía Trip. Pero el viaje ya había comenzado.
No abrimos una caja. Abrimos una posibilidad
Durante meses imaginamos cómo seria. Después llegó una caja. Una caja cualquiera. Pero dentro venía algo mucho más grande que unos cascos. Venía la posibilidad de construir la marca que siempre habíamos querido encontrar.
Nuestra universidad fue la calle
Antes de existir Trip, existía Viste tu Bici. Todos los domingos armábamos un pequeño puesto. Vendíamos accesorios. Pero sobre todo escuchábamos.
Los ciclistas fueron nuestros profesores
Cada pregunta. Cada reparación. Cada casco recomendado. Cada conversación. Fue enseñándonos algo. Las mejores ideas nunca nacen en una oficina.
La revolución viajaba arriba de un Toyota
No teníamos camionetas. No teníamos bodegas. No teníamos inversionistas. Sólo nuestro querido Toyota del 78, cargado hasta el techo, y unas ganas inmensas de llegar cada día un poco más lejos.
Entonces viajamos al otro lado del mundo
No conocíamos fábricas. No conocíamos proveedores. Pero sabíamos una cosa. Si queríamos construir algo diferente... había que ir a aprender donde todo comenzaba.
Nos preguntamos algo muy simple
¿Por qué todos los cascos tenían que verse iguales? ¿Por qué la seguridad tenía que ser aburrida? ¿Y si hacíamos la marca que siempre quisimos usar?
Hoy seguimos pedaleando
Seguimos emocionándonos cuando llega una nueva muestra. Seguimos aprendiendo. Seguimos escuchando. Seguimos creyendo que las bicicletas cambian ciudades y que los mejores viajes... recién comienzan.